miércoles, 4 de febrero de 2009
Buscando culpables..
jueves, 29 de enero de 2009
"En 2010 empezará la crisis de verdad y será brutal, terrible"
-¿Estamos ya en crisis?
-No, que va. Yo diría que estamos en "precrisis". La crisis empezará a mediados de 2010. Pero es que, además, lo que viene ahora y lo que vendrá no se parece en nada a lo que vivimos en 1993 o en el 2000. Esto es otra película, es una crisis sistémica. De parecerse a alguna cosa, se parecería al "crack del 29".
-¿Por qué es una crisis sistémica?
-Porque la manera como está funcionando el sistema se tiene que cambiar. En 1993 hubo un problema, se inyectó dinero en forma de crédito y se acabó. En 2000, lo mismo. Ahora no. Aplicamos un manual viejo que ya no funciona. Se han agotado las herramientas que se pusieron en marcha como el hiperconsumismo, el hipercrédito o la hiperdeuda y pasamos a otra película…
-¿Cuándo empezó esta "precrisis"?
-En septiembre de 2007 cuando se manifestó el problema de las subprime.
-¿Y hasta cuándo durará?
-Se alargará hasta junio o julio del año 2010. La tendencia dentro de este periodo será a peor. Esto no significa que un día la bolsa suba o que otro baje. En 2010 empezará la crisis de verdad. Caída "a plomo" hasta mediados de 2012. Habrá un hundimiento a nivel económico, y será a nivel mundial.
-¿Qué pasará a partir de 2010?
-Durante el periodo 2010-2012 el nivel de la caída será brutal, terrible. Habrá economías que sufrirán muchísimo, por ejemplo la española, la alemana, la estadounidense o la china. Habrá un periodo de estancamiento hasta 2015 y, a partir de ahí, comenzará un periodo de recuperación muy lento hasta 2018-2020. Estamos hablando de una duración de 10 años, similar a la "Gran Depresión" norteamericana de la década de 1930.
-¿El capitalismo ha llegado a su fin?
-El colapso del sistema capitalista aún no se ha producido. Los sistemas tienen una vida de 250 años. El capitalismo empezó entre 1815 y 1820 y terminará más o menos en 2070. Lo que ahora vivimos es una crisis de ajuste, como ocurrió en 1929. Las características del capitalismo no cambiarán pero el ajuste que se hará será muy importante.
-¿Cuáles son las posibilidades que tenemos para capear el temporal?
-Nada. Esto ha de pasar. Es inevitable.
-¿Pero los ciudadanos no tienen ninguna opción para intentar salir menos afectados?
-Yo siempre recomiendo que si alguien tiene deudas, que no se endeude más. Quien no tenga, que no se endeude y si una persona tiene deudas y dinero ahorrado, que lo dedique a reducir deuda. Otra cosa es que, antes de comprar nada, la gente se pregunte si realmente lo necesita. Que calculen muy bien cuales son las expectativas de sus ingresos y adapten el gasto. Lo que no sea necesario, no es importante.
-¿Habrá muchas empresas que puedan aguantar esta situación?
-No, habrá cierres en cascada. La evolución será cada vez a peor y, a partir de 2010, se acelerará.
-¿La culpa es de los bancos y las inmobiliarias?
-La culpa no es de una persona o de un grupo de personas. Las medidas que se han tomado han llevado al desastre. Pero si estas medidas no se hubieran tomado, no se hubiera crecido como se ha crecido. Y todos hemos estado muy contentos de crecer así.
-¿Habrá bancos que quebrarán?
-Sí, pero aunque un banco haga fallida no pasa nada. El problema es que, dentro de un escenario como el actual, que un banco caiga supone un torpedo a la confianza. El sistema que hemos montado no está atado con cables de titanio, está unido con algo tan intangible como es la confianza que, cuando se rompe, ya no se puede reparar.
-¿Es una buena decisión que los Gobiernos usen dinero público para salvar a las empresas?
-No servirá de nada. Se tiene que hacer porque el modelo dice que es lo que debe hacerse. Esto sirve para tapar un agujero, pero se abrirá otro. Estamos hablando de cifras tan brutales que es imposible tener dinero suficiente para tapar todos los agujeros.
-¿Cómo sabremos que estamos saliendo de la crisis?
-La recuperación se percibirá en el ambiente. El primer síntoma de la recuperación vendrá hacia 2012 porque no iremos a peor. El segundo signo será que algunas personas empezarán a hacer cosas.
-¿El resultado de esta crisis será la aparición de una nueva potencia económica?
-Yo opino que la figura del Estado irá a menos y que las grandes corporaciones tendrán más fuerza. Creo que General Electric es la primera corporación del futuro, es un caso a estudiar. En el futuro habrá más eficiencia, orden, aprovechamiento,…
-¿Grandes corporaciones como las de la película "Rollerball", que planteaba un futuro en el que las grandes corporaciones controlaban el mundo?
-Sí, eso mismo.
viernes, 7 de noviembre de 2008
El patio de atrás del Fondo de Adquisición de Activos Financieros
6 de noviembre de 2008
Precisamente, para acabar con esa falta de trasparencia, la diputada ha registrado en el Registro una PROPOSICIÓN NO DE LEY sobre Medidas de Estabilización Financiera para su debate en Pleno.
A este respecto, ha asegurado Díez, conviene recordar que el Gobierno, en su presentación de las medidas adoptadas, insistió en que las intervenciones en las que se concretarían los mencionados Reales Decretos–Ley se ajustarían a los principios generales de transparencia, control por las instituciones democráticas y coste nulo para el Estado. Además, la propia Comisión Europea ha establecido que para que las ayudas estatales sean aceptables, deben ajustarse a los principios generales de limitación temporal y no discriminación entre las entidades crediticias comunitarias, así como con la exigencia de que el sector privado afectado comparta el esfuerzo del Estado y no emplee las ayudas para financiar su propia expansión.
Sin embargo, según Díez, desde la convalidación de los dos Reales Decretos–Ley aludidos diversos medios de comunicación nos han alertan “del eventual incumplimiento de algunos de los principios antes mencionados, singularmente el de transparencia”. En estas circunstancias, la diputada ha propuesto que el Gobierno establezca unas normas reglamentarias de desarrollo que respeten dicha transparencia. Entre las medidas propuestas, Díez pide que el Ministerio de Economía y Hacienda informe al Congreso de los Diputados de la identidad de los beneficiarios de las ayudas estatales, de su cuantía y, en el caso de adquisición de activos, de la calificación de riesgos de éstos y de su valoración de mercado. Además, que los informes cuatrimestrales previstos para el Fondo de Adquisición de Activos Financieros, a presentar ante el Congreso, se extiendan a las operaciones de aval y de adquisición de participaciones en el capital de las entidades financieras. Asimismo, se habilitará, de manera extraordinaria, al Tribunal de Cuentas para que, con la misma periodicidad, emita informes de control y auditoria sobre todas esas operaciones.
Además, la diputada considera que son las entidades financieras que se beneficien de estas medidas quienes deben asumir los costes de las operaciones. Por ejemplo, en el caso de que alguno de los activos adquiridos resultara tener menor valor que el adjudicado en su adquisición o resultara total o parcialmente fallido, el diferencial negativo será imputado directamente a la entidad emisora de los mismos.
Asimismo, la diputada considera que para que la intervención del Estado no induzca un problema de riesgo moral en el sector financiero español, se especificará que la adquisición por el Estado de títulos aptos conlleve derechos de representación en los correspondientes Consejos de Administración. En este sentido, el Estado condicionará sus participaciones en el capital de las entidades crediticias, cuando la compra de títulos exceda del 3 por 100 del capital de éstas, a tener una representación en su Consejo de Administración con voz y voto, nombrando el número de consejeros que corresponda proporcionalmente a dichas participaciones.
La diputada también propone que las ayudas concedidas por el Estado, sea cual sea su modalidad, deben condicionarse a que las entidades crediticias no las empleen para financiar su expansión ni para financiar el reparto de dividendos a sus accionistas. El Estado –dice Díez-, dará prioridad a la concesión de las ayudas a las entidades que hayan incrementado la concesión de créditos al sector privado en el trimestre anterior a la solicitud correspondiente.
Asimismo, la diputada cree que en ningún caso las intervenciones del Estado, en el marco de las medidas de estabilización financiera, deben sustituir a las que, en su caso, pudiera tener que adoptar el Banco de España para intervenir en entidades financieras que, eventualmente, afronten una situación de quiebra.
En el marco de dichas iniciativas, el Gobierno debería remitir al Congreso un proyecto de reforma de la legislación mercantil y penal para regular las responsabilidades de los consejeros y directivos de las entidades financieras, para que, en los casos de conducta punible, se obligue a los implicados a responder de los daños económicos causados con la totalidad de su patrimonio personal.
Según Díez, es urgente examinar el papel ejercido en la crisis por el Banco Central Europeo y por el Banco de España a fin de reestructurar estos órganos de regulación y control, reforzando sus competencias y dotándoles de los instrumentos que se requieran. Por eso y, con este fin, el Gobierno debería promover la creación en la Comisión de Economía y Hacienda del Congreso de los Diputados una subcomisión de estudio sobre la crisis financiera.
Y, por último, la diputada ha propuesto que el Gobierno informe periódicamente al Congreso de los Diputados de su participación y sus actuaciones en el ámbito internacional y europeo.
miércoles, 1 de octubre de 2008
Un programa de rescate que no pondrá una solución a la actual crisis financiera, de Paul Krugman en Clarin
Son las 3 de la mañana de un día de 2009, algunos meses después de comenzado el año, y el teléfono suena en la Casa Blanca. La voz al otro lado del teléfono advierte que están por caer varios fondos de alto riesgo grandes y que puede haber caos cuando abra el mercado. ¿En quién confiamos para que reciba esta llamada?
No estoy siendo melodramático. El plan de rescate difundido este domingo en EE.UU. es mucho mejor que la propuesta que presentó primero Henry Paulson. Pero no es lo que se llamaría un plan bueno y no va a poner fin a la crisis. Lo más probable es que el próximo presidente tenga que lidiar con algunas emergencias económicas importantes.
¿Qué sabemos entonces de la presteza de los dos hombres con más posibilidades de terminar recibiendo esa llamada? Barack Obama parece estar bien informado y ser sensato en cuestiones económicas y financieras. John McCain, por el otro lado, me asusta.
En relación al señor Obama, es una vergüenza que no haya mostrado más liderazgo en el debate sobre la ley de rescate financiero. Prefirió dejar el tema en manos de los demócratas del Congreso, en particular, de Chris Dodd y Barney Frank. Sin embargo, tanto Obama como los demócratas del Congreso están rodeados de asesores muy entendidos y lúcidos, además de tener siempre a mano a gerentes de crisis experimentados como Paul Volcker y Robert Rubin.
Y luego tenemos al terrorífico señor McCain -más terrorífico de lo que era hace algunas semanas-.
Sabemos desde hace algún tiempo, desde ya, que el señor McCain no sabe mucho de economía -lo dijo él mismo si bien negó también haberlo hecho-. Esto no importaría demasiado si tuviera buen gusto para elegir asesores, pero no es el caso.
No olviden que su principal mentor en economía es Phil Gramm, el archidesregulador, que puso especial cuidado durante sus días en el Senado para evitar la vigilancia de los derivados financieros, los mismos instrumentos que hundieron a Lehman y a A.I.G. y llevaron a los mercados crediticios al borde del colapso. Gramm no tuvo ningún papel oficial en la campaña de McCain desde que calificó a Estados Unidos como “un país de llorones”, pero todavía es visto como una elección posible para el cargo de secretario del Tesoro.
Ahora bien, en gran medida la mala calidad de los asesores de McCain pone de reflejo el pobre estado intelectual de su partido. ¿Hubo alguna vez alguna propuesta económica más patética que la sugerencia de los republicanos de la Cámara Baja de que intentemos resolver la crisis financiera eliminando los impuestos a la ganancia de capitales? (Las instituciones financieras en problemas no tienen, por definición, ganancias al capital que gravar).
Pero hasta el presidente Bush se volcó, en el ocaso de su gestión, a gente relativamente sensata para la toma de decisiones económicas. No soy un admirador de Paulson, pero es una gran mejoría respecto de su predecesor. A esta altura, uno sospecha que un gobierno McCain nos haría extrañar la competencia de la era Bush.
La verdadera revelación de las últimas semanas, sin embargo, fue lo erráticas que pueden ser las opiniones de McCain en materia económica.
El 15 de septiembre declaró que “las bases de nuestra economía son sólidas”. Ése fue el día después de que Lehman cayó y Merrill Lynch fue comprado, cuando la crisis ingresó en una nueva y más peligrosa etapa.
Pero tres días despúes dijo que los mercados financieros de EE.UU. se habían vuelto “un casino” y que él despediría al titular de la Comisión de Valores.
La economía moderna es un lugar peligroso. ¿Tiene el señor McCain el juicio y temperamento como para lidiar con esa área del trabajo al que aspira?
THE NEW YORK TIMES
Del blues del rescate de Wall Street , de Joseph E. Stiglitz en el país
No hace falta ser un genio para comprender que el sistema financiero de Estados Unidos -el sistema mundial, en realidad- está en una situación caótica. Y ahora, después de que la Cámara de Representantes estadounidense haya rechazado el plan de rescate de 700.000 millones de dólares propuesto por el Gobierno de Bush, también es evidente que no hay un consenso sobre cómo arreglarla.
Los problemas de la economía y el sistema financiero de EE UU son visibles desde hace años. Pero eso no impidió que las autoridades acudieran a las mismas personas que habían contribuido al caos, que no fueron capaces de ver los problemas hasta que estábamos al borde de otra Gran Depresión, y que se han dedicado a deambular de rescate en rescate, para pedirles que nos salven.
Mientras los mercados mundiales se desploman, el plan de rescate volverá, casi con seguridad, a someterse a votación en el Congreso. Puede que salven Wall Street, pero ¿qué pasa con la economía? ¿Qué pasa con los contribuyentes, ya agobiados por unos déficits sin precedentes y con facturas todavía impagadas para financiar unas infraestructuras deterioradas y dos guerras? En estas circunstancias, ¿puede salir bien cualquier plan de rescate?
Por supuesto, el plan de rescate recién derrotado era mucho mejor que lo que proponía en un principio el Gobierno de Bush. Pero su enfoque de base seguía teniendo unos defectos fundamentales. Para empezar, se basaba -otra vez- en la economía del trickle-down, del goteo: no se sabe cómo, si se daba suficiente dinero a Wall Street, acabaría llegando hasta las personas corrientes, beneficiaría a los trabajadores y los propietarios de viviendas. La economía del goteo no funciona casi nunca, y no parece probable que vaya a ser distinto ahora.
Además, el plan suponía que el problema fundamental era de confianza. No hay duda de que eso es parte del problema; pero el origen está en que los mercados financieros concedieron unos préstamos basura. Había una burbuja inmobiliaria y se hicieron préstamos basados en unos precios inflados.
La burbuja ha estallado. Los precios de la vivienda seguramente bajarán aún más, así que habrá más ejecuciones hipotecarias y, por más que se infle el mercado, eso no va a cambiar. Los préstamos basura, a su vez, han creado en los balances bancarios enormes agujeros que habrá que reparar. Una acción de rescate del Gobierno que pague el precio justo por esos activos no ayudará precisamente a reparar el agujero. Al contrario, sería como hacer transfusiones masivas de sangre a un paciente que sufre una enorme hemorragia interna.
Aunque se pusiera rápidamente en marcha un plan de rescate -cosa que parece cada vez más improbable-, habría cierta contracción del crédito. La economía estadounidense se ha sostenido gracias a un auge del consumo alimentado por el préstamo excesivo, y eso se reducirá. Los Estados y los ayuntamientos están recortando gastos. Los balances domésticos son más débiles. Una desaceleración económica exacerbará todos nuestros problemas financieros.
Podríamos hacer más con menos dinero. Los agujeros de los balances de las instituciones financieras deberían repararse
con transparencia. Los países escandinavos nos mostraron cómo, hace 20 años. Warren Buffet ha enseñado otra manera, al proporcionar capital a Goldman Sachs. Al emitir acciones preferentes con garantías (opciones), se reduce el riesgo de pérdidas del público y se garantiza que pueda participar en parte de los posibles beneficios.
Esta estrategia no sólo ha demostrado su validez sino que ofrece los incentivos y los medios para que se reanuden los préstamos. Evita la inútil tarea de intentar valorar millones de complejas hipotecas y los productos financieros, todavía más complejos, en los que están incrustadas, y resuelve el problema de las gangas: que el Gobierno se quede con los activos peores o más sobrevalorados. Por último, se puede poner en práctica mucho más deprisa.
Al mismo tiempo, se pueden tomar varias medidas para disminuir las ejecuciones hipotecarias. En primer lugar, es posible hacer que la vivienda esté más al alcance de los estadounidenses de rentas bajas y medias convirtiendo la deducción por hipoteca en un crédito fiscal reembolsable. El Gobierno, en la práctica, paga el 50% del interés hipotecario y los impuestos sobre el patrimonio de los ciudadanos de rentas más altas, pero no hace nada por los pobres. En segundo lugar, es necesaria una reforma de las bancarrotas para permitir que los propietarios reduzcan el valor de su vivienda y permanezcan en sus casas. Tercero, el Gobierno podría hacerse cargo de parte de una hipoteca, aprovechando sus costes de préstamo inferiores.
Por el contrario, el enfoque del secretario del Tesoro estadounidense Henry Paulson es un ejemplo más de los juegos de trileros que han metido al país en este lío. Los bancos de inversiones y los organismos calificadores de crédito creían en la alquimia financiera, la idea de que era posible crear un valor importante a base de cortar y dividir valores. La nueva opinión es que es posible crear valor real descortando y desdividiendo, sacando esos activos del sistema financiero y poniéndolos en manos del Gobierno. Pero eso significa pagar un precio demasiado alto por los activos, y eso sólo beneficia a los bancos.
Al final, existen grandes probabilidades de que, si se acaba por aprobar un plan así, los contribuyentes estadounidenses se queden atrapados. En la economía del medio ambiente hay un principio básico que es “el que contamina, paga”. Es una cuestión de justicia y de eficacia. Wall Street ha contaminado la economía con hipotecas tóxicas. Debería pagar la limpieza.
Existe cada vez más consenso entre los economistas de que cualquier rescate basado en el plan de Paulson no va a funcionar. De ser así, el enorme incremento de la deuda nacional y la conciencia de que ni siquiera 700.000 millones de dólares son suficientes para salvar la economía estadounidense erosionarán la confianza aún más y agravarán su debilidad.
Pero, por otro lado, los políticos no pueden no hacer nada en una crisis semejante. Así que quizá tengamos que rezar para que un acuerdo elaborado con la misma mezcla tóxica de intereses especiales, una economía equivocada y unas ideologías de derechas que provocó la crisis pueda, de una u otra forma, producir un plan de rescate que funcione, o cuyo fracaso no haga demasiado daño.
Arreglar esta situación -incluido un nuevo sistema de regulación que disminuya la probabilidad de que vuelva a ocurrir una crisis como ésta- es una de las muchas tareas con las que se encontrará el próximo Gobierno.
Joseph E. Stiglitz, catedrático de Economía en la Universidad de Columbia y premio Nobel de Economía en 2001.
© Project Syndicate, 2008.
Traducción de María Luisa Rodríguez Tapia.
La crisis según Nouriel Roubini
“Es obvio que la actual crisis financiera se está profundizando a pesar del plan de rescate del Tesoro (o tal vez porque este plan es totalmente defectuoso). Las tensiones severas en los mercados financieros (monetarios, crediticios, de valores, CDS y derivados) se acentúan más a pesar de la opción nuclear del pack de 700.000 millones de dólares, especialmente después de que el rescate bazooka de 200.000 millones de dólares a Fannie y Freddie haya fracasado en su intento de restaurar la confianza: los spreads [diferenciales] interbancarios se están ampliando (TED spread, swaps, Libo-OIS) y se han situado en unos niveles nunca antes vistos; los spreads de crédito se están ampliando hasta nuevos picos; los short-term Treasury yields están voviendo a niveles cercanos a cero mientras hay un vuelo hacia la seguridad; los spreads de los CDS para instituciones financieras se están disparando a niveles extremos (los de Morgan Stanley hasta 1.200 la semana pasada) mientras la prohibición sobre posiciones bajistas en bolsa ha trasladado las presiones de las firmas financieras al mercado de CDS; y los mercados de valores de todo el mundo han reaccionado muy negativamente a este plan de rescate.
Déjenme explicarles con más detalle por qué volvemos ahora al riesgo de una explosión financiera sistémica total.
No es ninguna sorpresa que las instituciones financieras estadounidenses y de las economías avanzadas están estallando: en EEUU, las últimas víctimas fueron WaMu (la mayor S&L de EEUU) y Wachovia el lunes (la sexta entidad más grande de EEUU); en Reino Unido, tras Northern Rock y la adquisición de HBOS por Lloyds TSB ahora asistimos a la quiebra y rescate de B&B; en Bélgica tenemos Fortis, que tuvo que ser rescatada durante el fin de semana; en Alemania HRE, una major institución financiera está también cerca de la quiebra y está necesitada de un rescate gubernamental. Así que no es sólo una crisis financiera norteamericana; es una crisis financiera global que está golpeando entidades en EEUU, Reino Unido, Eurozona y otras economías avanzadas como Islandia, Australia, Nueva Zelanda, Canadá…
Y las tensiones en los mercados financieros –especialmente en los mercados interbancarios a corto- se están agravando pese a que
La liquidez va sólo a los mayores bancos y el resto del sistema no tiene acceso
En una crisis de solvencia y crediticia que va bien delante de la iliquidez nadie presta a las contrapartes, porque nadie confía en ninguna contraparte (incluso las más seguras) y todo el mundo está acaparando la liquidez que está siendo inyectada por los bancos centrales. Y desde que esta liquidez va sólo a los bancos y a los mayores brokers, el resto del sistema bancario no tiene acceso a esta liquidez mientras que los mecanismos de transmisión del crédito están bloqueados.
Tras la quiebra de Bear y Lehman y la fusión de Merrill con Bank of America supuse que Morgan Stanley y Goldman Sachs se fusionarían también con una gran institución financiera que tiene una gran base de depósitos asegurados para evitar un pánico en sus pasivos. En cambio, Morgan y Goldman intentaron la solución cosmética de convertirse en holdings bancarios como una manera de encontrar más apoyo de liquidez –y regulación como bancos- por parte de
El beso de la muerte de Goldman Sachs
Por tanto, la táctica de convertirse en bancos mientras que aún no lo son no ha funcionado, y el pánico que han generado se ha acelerado en la última semana: el spread de los CDS de Morgan llegó al techo el viernes hasta alrededor de 1.200 y la firma ha perdido ya cerca de un tercio de sus clientes de hedge funds junto con su muy rentable negocio de brokeraje prime (esto es realmente un beso de la muerte para Morgan); y el próximo trasbordo de las líneas interbancarias a Morgan podría sellar su colapso. Incluso Goldman Sachs está bajo un estrés severo perdiendo negocios, dinero, experimentando un severo ensanchamiento de sus CDS spreads y bajo el riesgo de perder la mayor parte de sus valores, la mayor parte de sus líneas de negocio (incluido el trading).
Se les ha recomendado a ambas instituciones que paren de titubear, porque el retraso será destructivo: deberían fusionarse ya con una gran entidad financiera extranjera, ya que ninguna entidad estadounidense parece suficientemente grande como para ser un partner. Si Mack [CEO de Morgan Stanley] y Blankfein [CEO de Goldman Sachs] no quieren terminar como Fuld [CEO de Lehman] deberían hacer hoy como Thain [CEO de Merrill Lynch] y fusionarse tan rápido como puedan con otros grandes bancos comerciales. Puede que Mitsubishi y un ramillete de aseguradoras japonesas puedan tomar el control de Morgan. En Europa, Barclays tiene problemas y sólo se ha zampado una parte de Lehman. Mientras, la mayor parte del resto de bancos británicos son demasiado débiles para tomar Goldman. La única entidad que puede engullir a Goldman puede ser HSBC. O puede que el japonés Nomura pudiera presentar una oferta sobre Goldman. Mack y Blankfein deberían vender a mayor descuento del precio actual sus firmas antes de que terminen como Bear y sean ofrecidas en unas semanas por un puñado de dólares. Y
Ninguna autoridad parece capaz de controlar la falta de confianza
Cuando los inversores ya no confían ni siquiera en venerables instituciones tales como Morgan Stanley y Goldman Sachs sabes que esa crisis financiera es más severa que nunca y el miedo de un desplome de las contrapartes no libra a nadie. Cuando una opción nuclear monstruosa como un plan de rescate de 700.000 millones de dólares ni siquiera es capaz de hacer subir los mercados (el lunes estaban en caída libre) sabes que esta es una crisis global de confianza en el sistema financiero. Estuvimos literalmente cerca de un estallido total del sistema el miércoles (y el jueves por la mañana) hace dos semanas cuando el rescate de 85.000 millones de dólares de AIG condujo a una caída del 5% a los mercados de valores (en vez de a un rally). Entonces las autoridades de EEUU fueron a por la opción nuclear del plan de los 700.000 millones, como una manera de evitar el estallido con prohibiciones sobre las ventas a corto, una garantía sobre los fondos del mercado monetario y una inyección de alrededor de 300.000 millones de dólares en el sistema financiero. Ahora la perspectiva de este plan no es suficiente para hacer que las bolsas suban en tanto en cuanto hay una falta generalizada de confianza en los mercados financieros y en las entidades que ninguna acción de ninguna autoridad parece capaz de controlar.
El próximo paso de este pánico podría convertirse en la madre de todos los pánicos bancarios, un pánico de un billón de dólares, porque los bancos extranjeros comienzan a preocuparse por la seguridad de sus exposiciones a las instituciones financieras en EEUU; tal pánico bancario transfronterizo silencioso ya ha empezado toda vez que los bancos extranjeros están preocupados por la solvencia de los bancos de EEUU y están empezando a reducir sus exposiciones.
miércoles, 30 de julio de 2008
"El precio de la vivienda nunca baja"
Gonzalo Garland escribe en Economy Weblog:
En muchos países y durante mucho tiempo ha sido muy popular la frase que sostiene que los precios de la vivienda nunca bajan. Aunque en muchos países esto puede haberse cumplido en el medio y largo plazo (aunque no en el caso de Japón, por ejemplo), la evidencia histórica demuestra que esto no es cierto en el corto plazo. De hecho muchos países, si no todos, han vivido períodos en los que los precios de las viviendas han caído, y el presente en algunos países es una clara reconfirmación de esto, en particular en países como Estados Unidos, el Reino Unido, Irlanda y, aunque todavía las cifras oficiales no lo reflejen, España.
Pero los últimos datos aparecidos en Estados Unidos son una evidencia clara de cómo los precios de la vivienda no sólo pueden bajar, sino que pueden bajar mucho. El índice de S&P Case-Schiller de precios de la vivienda señala que los precios de las viviendas en las 20 áreas metropolitanas más importantes de los Estados Unidos bajaron un promedio de 15.8% entre mayo de 2007 y mayo de 2008. Y los precios cayeron en las 20 ciudades. La mínima cáida se registró en Charlotte (-0.2%), seguida por Dallas (-3.1%), Denver (-4.8%) o Portland (-5.2%). Pero en el otro extremo los precios cayeron un 28.4% en Las Vegas, 28.3% en Miami, 26.5% en Phoenix, y 24.5% en Los Angeles. Es decir, entre un 25 y casi un 30 por ciento de caída en sólo un año. Nueva York, en una situación intermedia, vio los precios caer un 7.9%. Por supuesto no debe sorprendernos que las mayores caídas se den en las ciudades en las que el precio creció de manera más rápida en los años precedentes, algo típico en las situaciones en las que se produce una "burbuja".
martes, 29 de julio de 2008
No crisis: Una mitomanía
Si la libertad de aprehender el estado real de la realidad social está prohibida, como en las dictaduras, o si el poder estatal se asienta sobre la ficción del “como si” la realidad fuera distinta de la que perciben el sentido común y los datos empíricos, como en el Estado de Partidos, los gobernantes pueden ser afectados por esa peligrosa morbosidad de la mente que la psiquiatría bautiza con el nombre de mitomanía. Tras la pubertad, constituye una patología de la psique la fabulación de mundos ilusos o fantásticos, en sustitución del mundo real, donde la buena fe moral no está siempre excluida, como en los casos del mentiroso por sistema o hábito. Algunos ejemplos ilustrarán mejor que las definiciones la diferencia que distingue al gobernante mitómano del mentiroso.
Con su sincera creencia en la conspiración judeomasónica, Franco cayó en verdadera mitomanía y la hizo padecer a sus partidarios. Felipe González, un empedernido mentiroso, consciente de la utilidad de sus mentiras, no fue mitómano. La creencia de Aznar en el terrorismo internacional del dictador de Irak, derivada de su fe ciega en la palabra del imperialista Bush, no era genuina mitomanía, sino simple manía de grandeza, nacida de un profundo complejo de inferioridad que, desplazado del poder estatal, se traduce en cómico autoritarismo personal. En cambio, son paradigmas de mitomanía no solo la pertinaz negación de la crisis económica por Zapatero, sino sobre todo su enfermiza creencia de que la percepción de signos negativos en la economía está ocasionada por sentimientos antipatrióticos, o su resistencia a reconocer y plegarse a la realidad, a causa de la deformación perceptiva que le produce su optimismo gnoseológico, un entusiasmo patológico de la inteligencia que nada tiene de común con el optimismo antropológico (confianza en el ser humano) ni con el optimismo de la voluntad.
domingo, 20 de julio de 2008
Aprovechando la crisis...
¿Era necesario poner a políticos sin criterio en todas las tertulias importantes de la radio española para hablar de la novedad del mes? ¿Era preciso humillarnos hasta tal punto? ¿Nadie se ha parado a pensar que la crisis ya llegó y que ahora no interesan los discursos de diseño, los navajeros de aparato, ni las frases hechas por los jefes de prensa de los propios partidos?
Esta misma mañana he sufrido los reproches vacíos, inconsistentes, politiqueros y miserables de los especialistas económicos del PP y del PSOE en la Cadena SER. En otros medios se repite la misma actuación con diferente reparto. Aquí y ahora toca hablar de crisis, pero nadie abandona la palabrería y asume con objetividad que es urgente un Pacto de Estado de muchísimo contenido y fiabilidad para comunicarle a los españoles que la fiesta se acabó, que ahora lo que viene es la mayor penuria que la mayoría de los que no pasamos de los cincuenta hayamos vivido jamás.
Y me pregunto que es la política. ¿De que va? ¿En que la están convirtiendo ese atajo de mediocres que ahora la magrean y la ensucian con sus manos grasientas todos los días? Estamos a las puertas del infierno y estos tipos siguen con el “y tu más”. Los políticos ya nos son políticos, son individuos que se guardan las cartas para cuando interese sacarlas. En los próximos días, resulta que sabremos cosas que no se sabían. Las suspensiones de pagos en septiembre colapsarán los juzgados, se extremarán los enlaces hacia pozos sin fondo y la reprimenda financiera será mayúscula. Durante ese tiempo los dirigentes que pagamos para amortiguar esta situación se han comportado como niños midiéndose las pollas. Incluso a los intocables presidentes de los clubes de fútbol se les abren expedientes cuando generan crispación. Pero a estos tipos, ministros y oposición, que se les supone educación y principios, valores y responsabilidad, se les debería de abrir expedientes cuando en su acción política lo único que logran es crispar, enfadar, provocar conflictos y marear la perdiz mientras a nuestros pies se abre la tierra en canal.
No existe memoria, no existe decoro ni conciencia y la carrera hacia una colina llena de mierda ya ha empezado. El juego limpio ha desaparecido. Luego se llevan las manos a la cabeza con los porcentajes de desinterés y abstención. Los políticos nos han perdido el respeto y en general, se lo han perdido al sistema y se ríen de él jugando a las guerrillas estériles. En lugar de tranquilizarnos y procurar encontrar el listado de soluciones para aliviar el cataclismo económico que nos ahoga ya, lo único que consiguen es generar malestar, ardor de estomago y más preocupación.
lunes, 7 de julio de 2008
Spain | ¿Crisis? ¿What crisis? | Economist.com
Spain | ¿Crisis? ¿What crisis? | Economist.com
La consultora PricewaterhouseCoopers ha hecho público su informe trimestral tras preguntar a 111 expertos y empresarios. Las cuatro principales conclusiones son que el Gobierno es incapaz de afrontar la crisis y de enderezar la economía, que las medidas adoptadas han sido ineficaces y que las previsiones del Ministerio de Economía no son creíbles.
Efe. Madrid
(06-07-2008)La mayoría de los expertos consultados en un estudio dudan de que el Gobierno sea capaz de afrontar la crisis y de enderezar el rumbo de la economía, y consideran que las medidas adoptadas no han sido efectivas y que las previsiones económicas difundidas por el Ministerio de Economía no son creíbles.
Éstas son cuatro de las principales conclusiones que se extraen de un informe trimestral sobre coyuntura económica que realiza la consultora PricewaterhouseCoopers desde 1999 a partir de la opinión, en esta ocasión, de 111 expertos y empresarios. fuente: El Imparcial
ENTREVISTA CIERRE DE MERCADOS
Fernando Eguidazu, presidente de Política Económica del Círculo de Empresarios, ha expresado en el programa Cierre de Mercados que la situación económica ha empeorado, definiéndola de crisis.
El Círculo de Empresarios habla de recesión, ya que el segundo trimestre no va a crecer más de un 0,03, y siguiendo lo que se ha dicho desde el vicepresidente del Gobierno lo peor está por llegar, por tanto para el tercer y cuarto trimestre podrían tener un crecimiento negativo, con destrucción de empleo.
Además, indica que las medidas que ha tomado el Gobierno no son suficientes ni las necesarias para hacer frente a la situación.
Por otra parte, señala que el modelo de crecimiento económico de España -basado en la construcción- se ha agotado, y por tanto se debe cambiar y adaptarse a un nuevo modelo cuya clave sea la productividad. Donde se debe exportar más. Para ello, a su juicio, se exigiría liberalizar una serie de sectores. Es necesaria una flexibilización en el mercado de trabajo y una política fiscal que consista en una rebaja en el Impuesto de Sociedades y un ahorro en el gasto público para evitar así que se dispare el déficit público.
La clave está en encontrar un sector que desplace a la construcción como motor del crecimiento. Así, Eguidazu asegura que deben ser la Industria, los Servicios y el sector exportador quienes deben tirar del crecimiento. No obstante, para ser más competitivos hay que solucionar los problemas de los costes unitarios laborales, así como los efectos de segunda ronda por la vía de los salarios al contaminarse de inflación. Sin haberlos resuelto la economía española tendrá un crecimiento por debajo del 2%.
Las reformas estructurales deben estar encima de la mesa. El Gobierno no está tomando las medidas acertadas. No puede transferir sus competencias a intermediarios.
Por otra parte, indica que hay que tomar medidas para que España palie su dependencia del petróleo. Respecto a las energías alternativas, aboga por una solución sin nucleares y señala que no solución sin que pase por las nucleares.
fuente: Intereconomía
miércoles, 11 de junio de 2008
"Que nadie se piense, como dice el presidente del Gobierno, que esta crisis va a durar dos meses" MIKEL BUESA
Entrevista a Mikel Buesa en Periodista Digital:
Francisco Galván (PD) El catedrático de economía y miembro de UPyD Mikel Buesa muestra su preocupación por el vaciamiento del estado por parte de los nacionalistas con el consentimiento de los dos grandes partidos PP y PSOE. Cree que "la crisis del PP tiene su origen en el acercamiento a los nacionalistas". En el tema económico deja claro que "hay que hacer reformas para superar la crisis a medio plazo".
Usted ha escrito, que el estado cada vez está más en manos de intereses nacionalistas, ¿quién es máximo responsable de esta situación?
Lo que he escrito es que el Estado se va vaciando en las Comunidades Autónomas como consecuencia de la presión nacionalista. El máximo responsable de esta situación son varios elementos. Uno es que nuestro modelo constitucional es en este asunto un modelo abierto, no cerró la distribución de competencias y por tanto generó un incentivo a esta pugna por las competencias entre las Comunidades Autónomas y el Estado.
En segundo lugar desde el punto de vista político la responsabilidad principal de este vaciamiento del Estado la tiene los partidos nacionalistas, que nunca se han conformado con el reparto competencial inicial con el que arrancaron en sus Estatutos de Autonomía. Y luego las contrapartidas políticas que los partidos que han gobernado han dado a los nacionalistas y esto afecta tanto al PP como al PSOE, pues son un tercer elemento que explica esto. Es verdad que en el Gobierno de Aznar esas contrapartidas tuvieron cierta mesura, aunque no siempre. En cambio en el Gobierno de Zapatero ha entrado entusiásticamente al vaciamiento del Estado. Hemos visto como Zapatero y el PSOE se han impregnado de las ideas nacionalistas y entonces su política también se define como política de vaciamiento del Estado.
¿Qué se tendría que hacer para variar esta tendencia?
Lo que se tendría que hacer sería llegar a un gran pacto entre las fuerzas políticas mayoritarias para redefinir el modelo constitucional, para cerrar el modelo constitucional. Manteniendo lo esencial del modelo de 1978, el Estado unitario y descentralizado en las Comunidades Autónomas, y establecer cual es el reparto del poder y de las competencias entre el Estado y esas Comunidades Autónomas, cerrándolo definitivamente de tal manera que ya no haya ese incentivo de vaciamiento del Estado.
Pero parece que los nacionalistas tienen apoyos de los dos grandes partidos, pues el PSOE les apoya en Galicia o Cataluña y los Populares en Canarias…
Uno de los riesgos más importantes de la situación actual es que a la vista del éxito electoral que esa conversión al nacionalismo le ha procurado al PSOE, el PP está en la misma situación y la crisis que se ha desatado en el PP, de cara al próximo congreso, justamente tiene como núcleo central eso. Los pragmáticos de la política que sólo piensan en cómo ganar las elecciones se olvidan de sus principios fundamentales (los del PP) y a la vista que al PSOE le ha ido bien con esa idea de vaciar el Estado, ellos también quieren apuntarse a esto. Y esto es el origen de esta crisis, esto es un riesgo muy importante porque nos dejaría a UPyD solo en la idea de defender el modelo constitucional establecido.
Otro tema conflictivo es la crisis económica que estamos viviendo, ¿se ha acelerado mucho o Zapatero mintió en campaña?
Desconozco si Zapatero dijo la verdad o no en la campaña electoral, para decir o no la verdad hay que conocerla y tengo serias dudas de que este hombre conociera los datos esenciales de la situación económica. Incluso tengo serias dudas de que esto ocurra con el Ministro de Economía, porque el problema del conocimiento no sólo depende de los datos sino de las ideas que uno tenga metida en la cabeza para poder interpretarlas. El hecho cierto es que todos los indicadores económicos se han ido deteriorando de una manera continua y acelerada desde mediados del año pasado. Y por tanto se podía haber visualizado que llegaba una crisis muy importante si se hubiese tenido el instrumental adecuado que tenemos los economistas para valorar este tipo de cosas. Porque ya desde el año pasado y antes del año pasado veíamos que el deterioro del sistema económico era creciente y esto se refleja en el desequilibrio exterior. Es decir entre la diferencia que hay entre las exportaciones de bienes y servicios y las importaciones. Esto ya en el año 2006 este déficit era muy importante, el año pasado llegó a ser el más importante del mundo y por tanto ese indicador visible se tenía y no se ha querido ver. No se si el Gobierno nos ha engañado o no lo que sí se es que el Gobierno ha actuado de manera incompetente en materia económica.
¿Qué medidas habría que tomar para intentar paliar esta crisis?
Esta crisis no se puede paliar a corto plazo. La sociedad española debería ser consciente de que tenemos un periodo relativamente largo por delante donde las dificultades van a ser crecientes y va a haber un aumento claro del desempleo. Esto siendo realistas hay que decirlo con claridad lo que pasa que se pueden tomar medidas para que en un plazo medio de año y medio o dos años podamos remontar claramente la crisis, y esas medidas tienen que ver con los siguientes elementos:
En primer lugar tenemos que reducir drásticamente en España la dependencia energética particularmente la dependencia del petróleo. Para esto hay que empezar a hacer planes de ahorro energético, también se puede abrir el debate al menos de eliminar la moratoria nuclear, también seleccionar mejor el mix de producción energética renovables disminuyendo al máximo los costes, y se puede modificar la regulación del sector eléctrico para mejorar la eficiencia en la producción de energía. Porque no se trata de subir las tarifas sin ton ni son sino de producir incentivos para que las empresas actúen eficientemente, reduzcan sus costes y trasladen esa eficiencia a los consumidores en forma de menores precios.
También se pueden desarrollar políticas que refuercen la capacidad competitiva de los sectores industriales y de servicios, y esas políticas tienen que ver con la formación de la mano de obra y por tanto con el sistema educativo. Hay que acabar con el caos educativo que tenemos en España y con su notorio fracaso porque tenemos una juventud cada vez peor formada, con un fracaso escolar estrepitoso, el nivel de conocimientos medios que obtienen los estudiantes de secundaria es muy bajo, esto hay que mejorarlo. Otra medida es también tenemos que reforzar la actividad tecnológica de las empresas, no vale una política dedicada a soltar dinero al mundo científico, lo que tenemos que hacer es reforzar la capacidad tecnológica de las empresas tiene que haber más empresas innovadoras en España y para eso tendremos que mejorar los incentivos que el sistema público ofrece a las empresas para ese asunto. Esto tiene que ver con los incentivos fiscales a las actividades tecnológicas de las empresas y con las ayudas al desarrollo de proyectos tecnológicos y de la innovación.
Se puede actuar también para mejorar la competitividad de las empresas reforzando la competencia en los mercados y para esto es necesario reformas estructurales muy importantes.
La primera es la eliminación de todas las barreras de capitales y personas que existan dentro del mercado interior español, como consecuencia de la proliferación de normas autonómicas que en vez de estimular la actividad económica lo que hacen es dificultarla, por tanto el gobierno debería desarrollar una labor de armonización normativa. Y junto con esos mejorar los órganos reguladores.
Hay que reducir la burocracia para la creación de empresas, todo este tipo de reformas de carácter estructural son imprescindibles.
El tamaño del mercado mejora o aumenta con las políticas redistributivas. Llevamos aproximadamente desde mediados de los noventa sin ningún avance en la equidad distributiva. Es más, en la última legislatura, según los datos del INE ha habido una mayor concentración de la renta. Esta versión posmoderna del socialismo quita dinero a los pobres para dársela a los ricos. Por tanto, hay que mejorar esa equidad. La única forma de hacerlo es adoptar esas políticas a las familias, debería de concederse la prestación por hijo a cargo. Existe en toda la Unión Europea pero en España sólo existen para un pequeño núcleo de familias que además son las más pobres y con cantidades ridículas. La mejora de la equidad nos ayudará en el desarrollo económico. Estas medidas sólo surtirán efectos a largo plazo. Todo esto debe condicionarse a una sujeción fuerte del gasto público exceptuando lo que es el gasto de inversión del sector público a una disciplina financiera muy estricta para evitar que las políticas que hay que desarrollar aumente la presión fiscal. Creo que la presión fiscal debe mantenerse en dónde está o bajar un poco si se pudiera pero en todo caso no aumentar. Esto conlleva mucha austeridad en el sector público, lo que no quiere decir que no se hagan inversiones. Creo que hay cosas se pueden hacer.
Los economistas tenemos un bagaje de ideas, de cómo afrontar este tipo de situaciones. Que nadie se piense, como dice el Presidente del Gobierno, que esta crisis va a durar dos meses. Entiendo que el papel de un presidente no es ser pesimista, pero una cosa es no serlo y otra muy distinta es soltar estas bobadas para que luego no haga nada. Pienso que Zapatero ha incurrido en una irresponsabilidad muy notoria.
¿Ve solución ante las actuales huelgas de los transportistas o va a haber más?
Los transportistas se han encontrado con que los costes se han incrementado de tal manera que las perdidas superan sus ingresos. Lo mismo les ha pasado a otros empresarios. Aunque soy poco partidario de las rebajas fiscales creo que transitoriamente se tendría que reducir la fiscalidad, reducir el impuesto especial, que no el I.V.A, sobre los carburantes mientras los precios del petróleo están tan altos, pero ir dilatándose según varía el mercado del fuel.
viernes, 5 de octubre de 2007
el malestar
El crecimiento económico y sus repercusiones sociales, el gran beneficio que ha representado la integración europea y la alegría consumista pueden disimular este malestar. Hasta el día que unos empiezan a quemar fotos, otros a hacer tambalear la estructura territorial, unos terceros a crear un clima político y mediático nefasto, y todavía otros a apuntarse al “se vale todo”. Porque, ¿qué debemos decir del espectáculo deprimente y desmoralitzador, por su demagogia y su mal estilo, que ofrecen los grandes partidos españoles? ¿O de la imprudencia, frivolidad e incompetencia con qué se ha tratado primero el tema de Catalunya, y después el de todas las autonomías?
¡O del espectáculo vergonzoso que nos ofrece el Tribunal Constitucional, con la complicidad del PSOE y del PP? ¿Quién tendrá confianza en este Tribunal? ¿O del espectáculo de una prensa desfermada, poco objetiva, de un partidismo exacerbado, a derecha y a izquierda? Y delante de las campañas sectaries en Catalunya ¿quienes, de verdad, ha movido un dedo?
Todo esto –partidos, prensa, Tribunal Constitucional, etc.– forma parte esencial del sistema. Y el rey.
De un sistema que ha entrado en crisis. De una crisis que esperamos que sea reconducible. Pero grave y manejada con criterios egoístas y poco éticos.
El rey, como decía. Pero el rey no puede decir a los partidos el que deben hacer o no hacer, decir o no decir. Ni exigir seriosidad y ética a toda la clase política, oposición y Gobierno. Ni reclamar que la palabra solidaridad no se utilice constantemente de una manera tramposa y siempre en Catalunya. O que no se monten campañas de odio en Catalunya. O quizás sí que lo puede hacer. Pero con ninguna garantía que le hagan caso. Y es seguro que un presidente de la República –que habría debido ser elegido por el PP o por el PSOE después de una campaña electoral dónde, a estas alturas, valdría todo– ¿daría la cara por Catalunya?
Es justo que se reconozca al rey el mérito del que ha sido su actuación. Es justo. Es más, lo que falla del sistema no es el rey. Y, en todo caso, nada de lo que no va cómo haría falta se resuelve quemando fotografías. Pero es necesario que seamos bien conscientes de que lo que se tambalea es todo el sistema, y que se tambalea por el poco nivel ético, por el engaño generalizado, por la avaricia, por la demagogia, por el sectarismo."