La banca española vuelve a la cruda realidad del mercado. HSBC ha rebajado de golpe las recomendaciones sobre Santander, BBVA, Sabadell y Popular. Respecto al primero, el broker inglés ha recortado su consejo desde sobreponderar a neutral, mientras que con la entidad con sede en Bilbao ha sido más dura y se la ha reducido desde sobreponderar a infraponderar. El nuevo precio objetivo para Santander es de de 7,3 euros, desde los 13,4 anteriores, mientras que a BBVa se lo ha recortado hasta los 7,4 desde los 16 precedentes. HSBC también ha bajado el precio objetivo de Sabadell de 6,5 a 4,4 euros, y el de Popular, desde los 6,8 hasta 5,8 euros por acción.
miércoles, 4 de febrero de 2009
Buscando culpables..
jueves, 8 de enero de 2009
Recorte a la banca española
domingo, 21 de diciembre de 2008
La banca manda
Los jefes de los bancos y cajas de España han demostrado que quien manda, manda, y han conseguido una rebaja fiscal en estos tiempos de austeridad que corren. Es verdad que la Ley de 2006 que corrige no era ideal, pero también otros colectivos querrían cambios y no los consiguen. Además, se ha hecho con defecto de forma y en época poco edificante para la banca.
En el índice verde de la carpeta repartida a cada ministro aparecía un aburridísimo real decreto sobre prevención del fraude fiscal e incentivos fiscales al mecenazgo. Ese índice es el de los asuntos que no necesitan debate en el Consejo, porque ya vienen cocinados.Y allí, escondido, en una disposición final tercera apartado dos figuraba, de manera ininteligible, nada menos que una rebaja fiscal desde el 43% al 18% del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas a las rentas de capital que obtengan en sus entidades financieras los que las dirigen. Se trata de los accionistas con más de un 1% del capital de una gran firma, los miembros de los consejos de administración, los altos directivos y toda la familia hasta tercer grado -tíos y sobrinos- de los 180 bancos, cajas de ahorro y cooperativas de crédito del país.
Es decir, unas 5.000 personas -sin contar los parientes- entre las que figuran las mejor pagadas de España.
¿Por qué tal rebaja? Todo viene de la reforma fiscal que emprendió el entonces secretario de Estado de Hacienda, Miguel Angel Fernández Ordóñez en 2006. Hasta entonces, todos tenían que tributar por todo a hasta el 45%, pero Mafo y su equipo decidieron que las rentas de capital tributaran al 18% y que las del trabajo lo hicieran hasta el 43%. No era muy socialista, pero había que retener capitales en España ante la globalización. Así que si compras acciones y las vendes en una hora, pues 18% en el IRPF; que recibes intereses de tu cuenta de ahorro, 18%; que eres asalariado y ganas más de 55.000 euros al año, el 43%, amigo mío.
Pero Mafo hizo una excepción. Seguirían tributando a hasta el 43% los rendimientos de capital que recibieran de sus empresas los que mandaban en ellas. Es decir, que si Botín compraba un bono del Santander, pues a tributar por el 43% y si lo compraba del rival BBVA, al 18%.
La idea era evitar que los que tenían control sobre sus compañías aprovecharan el vericueto par disfrazar como rentas de capital lo que, en realidad, eran sobresueldos. Un dueño de un bar podía prestar dinero artificialmente a su sociedad y ésta se deducía un 30% de la carga financiera contraída, mientras el propietario listillo, tributaba los intereses recibidos al 18%. Como no hay quien lo controle, a pagar todos los jefes, incluidos los banqueros.
Ya en 2006, cuando se estaba tramitando la Ley, el presidente de la Asociación Española de Banca, Miguel Martín, empezó a mover que no había que exceptuar a los que mandaban en las entidades de crédito, por ser el sector especializado. Solbes no tragó entonces ni tampoco el que era jefe del grupo parlamentario del PP, Eduardo Zaplana, que rechazó presentar la petición de enmienda propuesta por la AEB. Sí apoyaron Josep Antoni Duran i Lleida (CiU) y el popular Pío García Escudero en el Senado, sin éxito.
Así que llegó el ejercicio fiscal 2007 y todos los principales accionistas y gestores de todas las entidades de España, ya fueran grandes bancos o pequeñas empresas de carpintería, tenían que seguir tributando a hasta el 43% por rentas de capital cuando procedían de cuentas, bonos o préstamos de sus firmas, mientras sus empleados lo hacían ya al 18%.
Los banqueros sólo han aguantado un año. Solbes ya ha tragado y con efectos retroactivos de 1 de enero -para que cubra todo el ejercicio fiscal- saca de la prohibición a «las personas vinculadas a las entidades de crédito». Se siente por el resto de jefes de empresas.
Y, así, el día que España entraba en recesión, el Gobierno consideró urgente «corregir esta anomalía» para el sector financiero y rebajó la fiscalidad a los mejor pagados del país y a sus familias.No aprobó, sin embargo, por ejemplo, la petición de Cándido Méndez de que se elimine la excesiva carga fiscal sobre el dinero recibido por despido en un ERE.
Además, la rebaja bancaria se hace con defecto clave de forma -una decreto no puede cambiar la Ley del IRPF como explicó en este diario Félix Bornstein- y llega en un momento de respaldo público sin precedentes a la banca y de feas noticias. Por ejemplo, la estafa de Bernard Madoff ha sacado a la luz que un millar de clientes españoles del Santander invertían en un fondo con sede en Bahamas -¿por qué no en Barcelona?- confiado a Madoff a través de Optimal, filial del banco cántabro en Ginebra. ¿Por qué no en Gijón?
El BBVA no ha quedado muy allá, porque salió muy torero el primer día diciendo que no tenía riesgo, para reconocer 48 horas después 300 millones. Pero, el peor parado es el Santander, con 2.330 millones de pérdidas para sus clientes y ante artículos como el The Wall Street Journal incidiendo en la family. O el hecho de que Javier Botín, hijo del presidente, sea consejero del banco y, a la vez, competidor desde M&B Capital Advisers junto a Guillermo Morenés, marido de Ana Patricia Botín.
El siempre inquieto Botín envió a Rodrigo Echenique a pulsar a Madoff -pese a que el responsable de riesgos es Matías Rodríguez Inciarte- tres días antes de su detención. También Willy Morenés se ha tomado dos cafés con Madoff en los dos últimos años para conocer personalmente al tipo al que estaba confiando fondos.Pero Bernard engañó a todos.Y ahora el reto de todo el sector financiero es recuperar la confianza. Por eso es tan fea una chapucera rebaja fiscal para su cúpula. Y, encima, de tapadillo.
lunes, 8 de octubre de 2007
Un juez permite cobrar los fondos internos de los empleados de banca
El Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM) cree que los trabajadores de banca tienen derecho a cobrar sus fondos de pensiones, aunque sean internos. La sala ha dado la razón a un ex empleado de Bankpyme que solicitaba su fondo, pero lo más relevante es que afirma que "es doctrina general" y aplicable para el resto de trabajadores de bancos y cajas, unos 180.000, que abandonaron su entidad de forma pactada sin cobrar los fondos porque eran internos. Ahora el Supremo tendrá que pronunciarse.
Se trata una disputa judicial que dura ya más de 10 años. Los problemas empezaron a principios de los noventa, cuando miles de trabajadores de bancos y cajas dejaron sus puestos por las fusiones del sector. No cobraron los fondos de pensiones internos precisamente porque eran "internos y no rescatables". Unos años más tarde comenzaron los juicios en la mayoría de los tribunales superiores de las diferentes comunidades autónomas, con sentencias muy variadas. En 2006 se produjo un hecho clave, cuando el Tribunal Supremo ratificó que no prescribe el derecho de los ex empleados de La Caixa a rescatar y disponer del fondo interno de pensiones, aunque hayan abandonado voluntariamente la entidad o hayan sido despedidos. La entidad abonó 39 millones de euros a sus ex empleados.
Esta sentencia no se ha aplicado de forma general porque se entendía que los empleados de La Caixa tenían un convenio específico que no existe en otras entidades. Ahora hay una bolsa de unos 180.000 ex empleados de banca que se prejubilaron y reclaman cientos de millones de euros en fondos internos, según Antonio Álvarez-Ossorio, del despacho Álvarez-Ossorio Miller & Co., que ha llevado una buena parte de estos casos.
El pasado junio llegó otra sentencia clave: el TSJM falló a favor de un ex empleado de Bankpyme, expresando de forma literal que la doctrina del Tribunal Supremo de 31 de enero de 2001 (la sentencia de La Caixa) es general y por tanto de aplicación directa para el resto de empresas. Es la primera vez que el Tribunal Superior de Justicia de Madrid da la razón a un ex empleado de banca en relación con una reclamación de fondo interno de pensiones. En la sentencia se condena a Bankpyme (Banca de la Pequeña y Mediana Empresa) y se permite al demandante el rescate de su fondo. El fallo se dio a conocer en septiembre.
Lo relevante del pronunciamiento es que, si Bankpyme lo recurre, será el Tribunal Supremo el que tenga que dictar sentencia y así será aplicable para todos los ex empleados, sin excepción, comenta Antonio Álvarez-Ossorio.
El tribunal argumenta que fue la empresa la que tuvo que pagar una indemnización al empleado. "El responsable de la situación no es el empleado, sino la otra parte, por lo que no puede derivarse de ello ningún perjuicio añadido como sería el verse privado, además del trabajo y de la retribución salarial, de las prestaciones complementarias pluriconsensuadas". También dice que "las mejoras voluntarias de la Seguridad Social son voluntarias en su creación, pero que una vez establecidas, no pueden suprimirse".
El articulo habla de los prejubilados, pero hay que incorporar a la bolsa de afectados a los que dejaron la empresa de forma voluntaria [MÁS O MENOS VOLUNTARIA] y a los que fueron despedidos de forma improcedente.
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