Gerardo Díaz Ferrán -presidente de la patronal CEOE-, ya puede hoy Lunes 10 de Marzo de 2008 -
tal como anticipó la semana pasada-, ir a despachar con el señor Solbes.
"Es la primera vez que nos han rebajado el impuesto de sociedades, pero hay que seguir profundizando (...), a partir del día 10 de marzo estaremos llamando a la puerta de tu ministerio para pedirte que busquemos soluciones" dijo el líder de la CEOE a Solbes el pasado 3 de Marzo.
En este simulacro de democracia, una vez recogidos los votos, se puede hacer con ellos lo que mejor convenga, así se puede pactar con empresarios y sindicalistas instalados en las patronales y sindicatos, que dicen representar a las empresas y trabajadores españoles. Tales empresarios y sindicalistas han sido elegidos de forma indirecta u orgánica por otros miembros de los aparatos patronales y sindicales, nunca de forma directa por aquellos a quien supuestamente representan. Lo mismo, exactamente lo mismo, que sucede con la elección del presidente del gobierno.
Del señor Díaz Ferrán escribe José Fernández en
Diario de la República Constitucional:
La Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE), sindicatos (UGT y CCOO) y partidos políticos mayoritarios, verán incrementadas significativamente sus asignaciones a cargo de los fondos públicos en 2008. El aumento se justifica como si fuera en beneficio de sus asociados, que en teoría son los trabajadores, empresarios y votantes del país.
No obstante, ninguna de estas tres organizaciones tiene un funcionamiento democrático. En el caso de la patronal, su actual presidente, Gerardo Díaz Ferrán, que al mismo tiempo ostenta los cargos de presidente de la confederacion empresarial madrileña, vicepresidente primero de la cámara de comercio y dueño del grupo Marsans, accedió al puesto por recomendación del último presidente, José María Cuevas, siendo su nombramiento ratificado por los vicepresidentes de la patronal. Ante tal irregular forma de elección de los puestos directivos, con pago de favores de por medio y escaso control sobre actividades que puedan dañar a la reputación de la confederación, no parece extraño que aparezcan casos de corrupción entre sus miembros.
En documentos filtrados, a los que este Diario ha tenido acceso, se prueba que el presidente, Díaz Ferrán, habría defraudado a Hacienda la cantidad de 100 millones de euros, utilizado dinero negro para pago corriente y maquillado la contabilidad de sus empresas, ocultando pérdidas y mostrando beneficios inexistentes que luego eran deducidos como inversiones en la declaración de impuestos. De manera similar, su vicepresidente, Gonzalo Pascual, y participe junto a él en la compañia Spanair, estaría implicado en fraude a Hacienda y blanqueo de dinero.
Ninguno de los dos ha dimitido de sus cargos en la confederación tras conocerse su encausamiento por el juzgado de lo social número 2 de Madrid, a partir de la denuncia hecha por exdirector financiero del presidente, José Luis Vicente Mediato. Tampoco los responsables ejecutivos lo han pedido, prefiriendo que sea una improbable condena lo que oblige a la dimisión, antes que dejar en evidencia a un sistema que ha hecho posible elegir a probados hombres de honor y mérito para los más altos puestos.